La sangrienta congregación ugandesa,Ejército de Resistencia del Señor,una de las más violentas guerrillas africanas,extendió recientemente su área de operaciones a un cuarto país,al mismo tiempo que la ONU retira su misión militar de la zona. El grupo armado,que cometió atrocidades con los menores del centro de África,además de intentar establecer un Estado religioso cumple un papel fundamental en la compleja lucha por los recursos entre Estados Unidos,Francia y China en el continente.

